Así se juega
Por turnos, cada persona da la vuelta a una carta del mazo y la coloca sobre su propia pila. Las cartas muestran una categoría y uno de ocho símbolos. Si las cartas superiores de dos personas muestran el mismo símbolo, hay un duelo: las dos gritan un ejemplo de la categoría de la carta rival. Quien responde bien primero le quita al otro la carta superior; la que queda debajo puede desencadenar enseguida el siguiente duelo. Cuando se acaba el mazo, gana quien ha conseguido más cartas.
Qué puede entrenar
El título original, «Anomia», es el término técnico para los trastornos en la evocación de palabras. En el juego aparece el bloqueo cotidiano: con presión de tiempo, no viene a la cabeza ninguna fruta. Se exige sobre todo recuperación léxica dentro de una categoría. Al mismo tiempo hay que vigilar todas las pilas para detectar enseguida los símbolos iguales: velocidad de procesamiento. Como cada duelo pide la categoría de la carta ajena, hay que cambiar de enfoque y dejar de lado la propia: flexibilidad cognitiva.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 10 años con facilidad de palabra
- Celebraciones familiares con los abuelos
- Grupos a los que les gusta jugar rápido y en voz alta
Menos indicado para
- Niños que todavía leen despacio
- Quienes no disfrutan con la presión de tiempo y el ruido
Nuestra conclusión
Anomia es adecuado para niños a partir de 10 años con facilidad de palabra y para celebraciones familiares con los abuelos en las que puede haber ruido y mucho ritmo. Las reglas son sencillas, se elogia el griterío caótico y la UK Games Expo 2014 premió el original, «Anomia», como mejor juego para fiestas. Sus límites son los lectores lentos, el rechazo a la presión de tiempo y al ruido, y la fuerte dependencia del grupo.
Para empezar con buen pie
- Mostrar antes el duelo con un ejemplo: si dos cartas superiores muestran el mismo símbolo, las dos personas gritan una palabra adecuada para la categoría de la carta ajena, y quien responde bien primero se queda con la carta.
- Avisar de los duelos en cadena: tras un duelo, la nueva carta superior puede desencadenar enseguida el siguiente.
- Preguntar antes si todos llevan bien la presión de tiempo y el griterío, porque el juego no gusta a todo el mundo.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según la editorial KOSMOS, la edición alemana, «Blitzdings», incluye 200 cartas, cada una con un término y uno de ocho símbolos; juegan de 3 a 6 personas a partir de 10 años. Según Wikipedia, el original en inglés, Anomia, es de Andrew Innes (Anomia Press, 2009). La editorial original, Anomia Press, propone como variante dar a los niños más pequeños una sola categoría para toda la partida, por ejemplo, un animal: solo atienden a los símbolos y a esa categoría, y los mayores siguen respondiendo a la carta del rival.
Qué dicen las reseñas
Según Wikipedia, el Anomia original recibió en 2010 la distinción Mensa Select, y en 2014 la UK Games Expo lo premió como Best Party Game. Según la misma fuente, Wirecutter elogia el caótico griterío y el ritmo, y Polygon, las reglas sencillas. Slate (Noel Murray, 2021) describe Anomia como un juego para jugar con niños, abuelos y adultos, con respuestas erróneas divertidas y diversión entre generaciones. Para Global News, Anomia es fácil de jugar y apto para familias. Lautapeliopas analiza la edición finlandesa, «Sanasota», y la ve fácil de explicar, pero no del gusto de todos y dependiente del grupo; según la reseña, con niños apenas se puede jugar, y el juego exige saber leer.
En comparación
Scrabble Original (a partir de 10 años, de 2 a 4 personas, de 50 a 90 minutos) comparte con Anomia la edad, el área de lenguaje y la recuperación léxica, y añade planificación anticipada y cálculo mental. Scrabble Original encaja menos con impacientes que no quieren esperar. Tic Tac Boum (a partir de 12 años, de 2 a 12 personas, aprox. 30 minutos) comparte con Anomia las áreas de lenguaje y de percepción y rapidez y exige, como Anomia, recuperación léxica y velocidad de procesamiento; Tic Tac Boum añade el control de impulsos. Tic Tac Boum, como Anomia, encaja menos con quien se bloquea bajo presión de tiempo o evita el ruido. Anomia encaja con niños a partir de 10 años con facilidad de palabra, con fiestas familiares con abuelos y con grupos que juegan en voz alta y deprisa; encaja menos con niños que aún leen despacio.
Fuentes
- KOSMOS: Blitzdings (página de la editorial, en alemán)
- Anomia Press: How to Play (página de la editorial, en inglés)
- Wikipedia (en inglés): Anomia
- Wikipedia (en inglés): Mensa Select
- UK Games Expo: premios (en inglés)
- Slate: reseña de Noel Murray (en inglés)
- Global News: reseña (en inglés)
- Lautapeliopas: reseña (en finés)
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Anomia?
La edad indicada para Anomia es a partir de 10 años. Un niño está preparado cuando, con presión de tiempo, se le ocurren rápido ejemplos de una categoría y no se queda callado en cuanto los demás gritan a la vez. Es menos indicado para niños que todavía leen despacio.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura aproximadamente entre 20 y 30 minutos. Juegan de 3 a 6 personas, que compiten entre sí; al final gana quien ha reunido más cartas.
¿Qué habilidades puede estimular Anomia?
El perfil de competencias indica el lenguaje, la percepción y la rapidez, así como la flexibilidad. En el duelo hay que encontrar al instante una palabra adecuada para la categoría de la carta ajena y dejar fuera la categoría propia.
¿Hace falta saber leer bien?
Sí, el juego requiere saber leer: cada carta lleva escrita una categoría y en el duelo cuenta la rapidez. Por eso, quienes leen despacio están en desventaja, y una reseña considera el juego apenas jugable con niños.



