Así se juega
Alrededor del tablero hay 14 losetas de bosque boca abajo. Quien tiene el turno elige una y la descubre: si muestra puntos de dado, su figura avanza otras tantas casillas; si muestra un símbolo, la figura va directamente a la casilla correspondiente (una mercancía como pescado o bayas, la casilla de intercambio, el perro, que hace de comodín, o la zona de construcción). Allí se puede construir una cabaña a cambio de las mercancías representadas; en cualquier caso, todas las losetas descubiertas se vuelven a poner boca abajo y se intercambian dos. Gana quien tiene primero tres cabañas.
Qué puede entrenar
En esencia, un juego de memoria con un objetivo: quien necesita un pescado tiene que saber dónde está la loseta del pescado, también por lo que ha visto en los turnos de los demás. Después de cada visita a la zona de construcción, todas las losetas vuelven a estar boca abajo y dos se han intercambiado; actualizar esa imagen mental exige memoria de trabajo. A ello se suma una primera planificación: ¿qué cabaña está al alcance, qué falta, compensa ir a la casilla de intercambio o al perro?
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 5 años a los que les gusta reunir y construir
- Primera experiencia en reunir e intercambiar recursos
- Grupos de edades mezcladas en los que los niños no se quedan atrás al memorizar
Menos indicado para
- Niños mayores de primaria que buscan más profundidad
- Niños de cinco años que tienen que jugar sin adultos
Nuestra conclusión
Stone Age Junior, Kinderspiel des Jahres 2016, merece la pena para familias que quieren introducir a niños de cinco años, junto con adultos, en los recursos, el intercambio y la construcción. Como lo central es memorizar, los niños tienen posibilidades reales frente a los adultos. Sus límites son la exigencia para niños de cinco años sin acompañamiento, el gran peso de la suerte al principio y el escaso atractivo para niños mayores de primaria.
Para empezar con buen pie
- Dejar que todos miren durante el intercambio, porque la regla establece expresamente que todas las personas pueden ver las dos losetas.
- Aclarar que construir es voluntario: aunque no se construya ninguna cabaña, al visitar la zona de construcción se vuelven a tapar todas las losetas descubiertas y se intercambian dos.
- Con niños de cinco años, jugar junto a un adulto, porque las mercancías, el intercambio y el comodín les resultan exigentes a esa edad.
En detalle
Variantes y número de jugadores
El autor es Marco Teubner, y las ilustraciones son de Michael Menzel; según Hans im Glück, el juego está pensado para 2 a 4 personas a partir de 5 años. Las instrucciones indican 14 losetas de bosque boca abajo: seis con puntos de dado y una con cada uno de estos símbolos: baya, pescado, jarra, punta de flecha, diente, casilla de intercambio, perro y zona de construcción. Según BoardGameGeek, la edición francesa, «L’Âge de Pierre Junior», la publicó Filosofia Éditions, y la italiana, «Stone Age Junior», Giochi Uniti; la edad, el número de jugadores y el material indicados arriba son los de Hans im Glück.
Qué dicen las reseñas
El jurado del Kinderspiel des Jahres 2016 elogia la adaptación a la edad de la gestión de recursos, la colocación de figuras y la estrategia de construcción, y los elementos de memoria, que crean igualdad de oportunidades entre generaciones; considera alta la exigencia de planificación y memoria. El juego recibió la Essener Feder 2016 sobre todo por sus instrucciones. Brettspiele-Magazin lo considera exigente para niños de cinco años, porque se juntan recursos, intercambio, comodines y memoria, y lo ve más bien como un juego para jugar con adultos. Una entrada del foro de BoardGameGeek describe el movimiento como aleatorio al principio y cada vez más determinado por la memoria, y critica que los niños lo superan rápido. Otra entrada lo encuentra entretenido para niños de 7 y 8 años y demasiado fácil para una niña de 12, con pocas decisiones reales; según esa entrada, el resultado depende entonces sobre todo de la suerte al destapar las primeras losetas.
En comparación
La escalera encantada (a partir de 4 años, de 2 a 4 personas, unos 15 minutos) comparte con Stone Age Junior el área de memoria y exige, como Stone Age Junior, memoria de trabajo, pero es un primer juego de memoria con figuras en lugar de cartas. A los niños que buscan retos tácticos exigentes, La escalera encantada les encaja menos. Leo (a partir de 6 años, de 2 a 5 personas, unos 30 minutos) comparte con Stone Age Junior las áreas de memoria y de lógica y planificación; el perfil de Leo incluye además la cooperación. Frente a La escalera encantada, Stone Age Junior añade a la memoria el área de lógica y planificación; Stone Age Junior encaja con grupos de edades mezcladas en los que los niños están a la par de los adultos al memorizar.
Fuentes
- Hans im Glück: instrucciones (PDF, en alemán)
- Hans im Glück: Stone Age Junior (página de la editorial)
- Spiel des Jahres: Stone Age Junior (jurado)
- Wikipedia (en alemán): Stone Age Junior
- BoardGameGeek: Stone Age Junior (ediciones)
- Brettspiele-Magazin: reseña
- BoardGameGeek: entrada del foro (hilo 2046849)
- BoardGameGeek: entrada del foro (hilo 2695044)
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Stone Age Junior?
La edad indicada para Stone Age Junior es a partir de 5 años, aunque para niños de cinco años se considera exigente. Está preparado el niño que memoriza losetas y entiende las mercancías, el intercambio y el comodín, mejor con un adulto; para niños mayores de primaria, le falta profundidad.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 15 minutos. Juegan de 2 a 4 personas, que compiten entre sí, y gana quien tiene primero tres cabañas.
¿Qué habilidades puede estimular Stone Age Junior?
Stone Age Junior puede estimular la memoria, así como la lógica y la planificación. Quien necesita pescado debe saber dónde está la loseta del pescado, también después de que se intercambien dos losetas, y pensar a la vez qué cabaña está a su alcance.
¿Tienen los niños posibilidades frente a los adultos?
Sí, porque lo central es memorizar, y las losetas intercambiadas se mueven a la vista de todos. Al principio influye mucho la suerte al descubrir las primeras losetas; más adelante, la memoria decide en mayor medida el resultado.



