Así se juega
Todos tienen el mismo conjunto de cartas, del 1 al 15, y cada carta se juega una sola vez. En cada ronda hay sobre la mesa una carta de puntos: una suricata (en ediciones antiguas, un ratón) de +1 a +10 o un buitre de −1 a −5. Todos colocan una carta boca abajo y las descubren a la vez. La carta más alta se lleva la suricata y la más baja, el buitre. Los valores iguales se anulan. Tras 15 rondas gana la mayor suma de puntos.
Qué puede entrenar
Con cartas idénticas, lo decisivo es observar a los demás: si varios juegan su 15 sobre la suricata de 10, se anulan entre sí. ¿Mejor el 14? Quizá los demás piensen lo mismo: toma de perspectiva a toda velocidad. A ello se suma la valoración del riesgo: quien gasta pronto las cartas altas, después ya no las tiene. El primer impulso, jugar la carta más alta sobre una suricata de mucho valor, suele ser el de todos los demás; frenarlo exige control de impulsos. Quien lleva la cuenta de los valores jugados necesita además la memoria de trabajo.
Especialmente indicado para
- Escolares a partir de 8 años a los que les gusta farolear
- Grupos de edades mezcladas: todos parten en igualdad
- Partidas rápidas en cualquier rato, también de vacaciones
Menos indicado para
- Niños a los que les cuesta encajar un plan fallido
- Partidas solo de dos: el juego vive de contar con más participantes
Nuestra conclusión
Buitres ¡y Suricatas! merece la pena para familias con escolares a partir de 8 años a los que les divierte farolear, y para grupos de edades mezcladas a partir de tres personas: todos tienen las mismas cartas, las reglas son muy sencillas y descubrirlas todos a la vez crea tensión. En 1988, la edición alemana, «Hol’s der Geier», figuró en la lista de selección del Spiel des Jahres. Sus límites son el alto factor suerte, sobre todo en la primera ronda, y el escaso efecto del juego a dos.
Para empezar con buen pie
- Mostrar primero con un ejemplo la regla de que los valores iguales se anulan: si dos personas juegan la misma carta, no cuenta ninguna de las dos.
- Subrayar de antemano que cada carta se juega una sola vez. Las cartas altas que se juegan pronto faltan en las rondas siguientes.
- En ediciones antiguas, las cartas de puntos muestran ratones en lugar de suricatas; las reglas y el desarrollo son los mismos.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según la Wikipedia alemana, la primera edición la publicó Ravensburger en 1988, con diez cartas de ratón de +1 a +10 y cinco cartas de buitre de −1 a −5; la reedición de Amigo (2018) muestra suricatas en lugar de ratones. Según la editorial, la edición de Amigo trae 75 cartas de números y 15 cartas de puntos. Según brettspiele-magazin.de, el juego funciona mejor a partir de tres personas, idealmente con el máximo de jugadores; brettspielbox.de recomienda al menos cuatro.
Qué dicen las reseñas
La primera edición de Ravensburger, titulada «Hol’s der Geier», figuró en 1988 en la lista de selección del Spiel des Jahres. En el premio À la carte de la revista Fairplay, el juego ocupó en 1996 el puesto 10 entre los juegos de cartas mejor clasificados. Brettspielbox.de (edición de Amigo de 2018) ve las reglas muy sencillas y el juego, trepidante; según la reseña, el atractivo está en el farol y en calibrar a los demás. Llevar la cuenta de las cartas ajenas ayuda, pero hay mucho azar, que no gustó a todos. La reseña de brettspiele-magazin.de lo ve rápido de explicar; en la primera ronda la suerte pesa bastante. Reich der Spiele (edición de Amigo de 2011) considera el descubrimiento simultáneo el momento más emocionante y recomienda una ronda de calentamiento.
En comparación
The Mind (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, entre 15 y 20 minutos aprox.) comparte con Buitres ¡y Suricatas! la edad y el control de impulsos, y suma la cooperación. No, gracias (a partir de 8 años, de 3 a 7 personas, unos 20 minutos) comparte con Buitres ¡y Suricatas! el control de impulsos y la lógica y la planificación, y suma los números y el cálculo. No, gracias pide al menos tres personas y aguanta grupos familiares de hasta siete; a los niños que se enfadan si les quitan una carta, No, gracias les convence menos. Buitres ¡y Suricatas! encaja con escolares aficionados al farol y con grupos de edades mezcladas en los que todos empiezan igual; a dos pierde gracia.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Buitres ¡y Suricatas!?
La edad indicada es a partir de 8 años. Un niño está preparado cuando le gusta farolear y sabe encajar que un plan salga mal. Algo de memoria ayuda, porque quien retiene en la cabeza las cartas jugadas juega mejor.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 20 minutos y, tras 15 rondas, gana la mayor suma de puntos. Juegan de 2 a 5 personas, que compiten entre sí. Las reseñas recomiendan al menos tres o cuatro personas, porque el juego vive de contar con más participantes.
¿Qué habilidades puede estimular Buitres ¡y Suricatas!?
Puede estimular el control de impulsos y la lógica y la planificación. Jugar la carta más alta sobre una suricata de mucho valor es el primer pensamiento de casi todos; quien lo frena y tiene en cuenta lo que harán los demás juega mejor. Gastar pronto las cartas altas se paga más tarde.
¿Lo decide todo la suerte?
El factor suerte se considera alto, sobre todo en la ronda inicial; según una reseña, el juego no gustó a todos. Con el tiempo ayuda llevar la cuenta de las cartas jugadas. Una reseña aconseja calentar primero con una ronda.


