Así se juega
Se trata de cuidar a los seis gatos de la vecina, y algunas cosas acaban rotas. En la edición analizada, cada una de las 40 tarjetas de reto (cuatro niveles) plantea una fechoría; su ficha de suceso se coloca en el tablero. Varias pistas revelan quién estaba sentado delante de qué prueba, o al lado o enfrente de quién; algunos gatos duermen arriba y quedan descartados. Las figuras se colocan en el borde del tablero hasta que todo encaja: el gato sentado delante de la ficha es el culpable, y el reverso lo confirma.
Qué puede entrenar
En el fondo, se trata de razonamiento deductivo: cada pista solo acota los sitios posibles, y únicamente su combinación lleva a la meta. Las instrucciones aconsejan empezar por las pistas que fijan un sitio exacto y descartar los sitios contradictorios. En los niveles superiores, un gato puede ocupar dos sitios posibles o solo se le menciona por un rasgo, como el lazo o el cascabel; la memoria de trabajo mantiene presentes esas posibilidades abiertas. El cambio de perspectiva supone un reto espacial: «izquierda» y «derecha» se entienden desde el punto de vista del gato.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 8 años a los que les gusta pensar y que leen con soltura
- Principiantes en lógica que quieren ir progresando poco a poco
- Actividad tranquila en solitario, también de viaje
Menos indicado para
- Niños que empiezan a leer: hay que leer las pistas
- Partidas en grupo: está pensado para una persona
Nuestra conclusión
Cat Crimes merece la pena para aficionados a los acertijos a partir de 8 años que leen con soltura y disfrutan pensando solos o, si hace falta, entre dos. Su punto fuerte: con las tarjetas fáciles, el comienzo es suave; después, la dificultad aumenta de forma notable, y las figuras permiten ir probando. Sus límites son la necesidad de leer, el diseño pensado para una persona y la falta de marcadores para anotar suposiciones provisionales.
Para empezar con buen pie
- Mover los gatos no solo mentalmente, sino también en el borde del tablero, hasta que se cumplan todas las pistas: las figuras están para pensar con ellas.
- Antes de pasar a los niveles superiores, mirar juntos los rasgos de los seis gatos: allí, a veces se describe a un gato solo por un detalle, como el lazo.
- Juntar las pistas que se refieren al mismo gato y descartar los sitios que se contradicen.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según Ravensburger, Cat Crimes es un juego de lógica de ThinkFun para una persona a partir de 8 años; la caja de la edición alemana trae 40 tarjetas de reto con soluciones en cuatro niveles, un tablero, seis figuras de gatos con soportes y seis fichas de suceso. Según las instrucciones en alemán, se cuidan los seis gatos de la vecina; hay macetas rotas y el canario ha desaparecido de la jaula. Un comunicado de prensa de ThinkFun de 2018 habla de jugar solo o en compañía; Casual Game Revolution considera viable resolver los retos con una o dos personas más.
Qué dicen las reseñas
PuzzleNation (2018, ejemplar de prueba) describe tarjetas fáciles para empezar; según la reseña, en los niveles superiores un gato está en uno de dos sitios posibles o solo se le nombra por rasgos como el lazo o el cascabel. Según PuzzleNation, hay que retener más información que en los rompecabezas de cuadrícula clásicos. Casual Game Revolution (2018, ejemplar de prueba) elogia la presentación, la dificultad escalonada, el tamaño manejable y las figuras, que ayudan a pensar. Según esta reseña, los primeros retos son fáciles para adultos y los últimos, realmente difíciles; en su opinión, vendrían bien marcadores adicionales para anotar suposiciones. Puzzle Prime (2021) lo ve más indicado para escolares; los adultos pueden participar, y las figuras lo hacen más entretenido que resolverlo con lápiz y papel.
En comparación
Gravity Maze (a partir de 8 años, en solitario, duración flexible) comparte con Cat Crimes el área de desarrollo de la lógica y la planificación y exige también razonamiento espacial. En Gravity Maze se construye y la canica responde al instante; en Cat Crimes, en cambio, hay que leer y combinar pistas. Karuba (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, aprox. entre 30 y 40 minutos) exige, como Cat Crimes, lógica y planificación, además de flexibilidad, y encaja con grupos de edades mezcladas en los que nadie espera su turno. Cat Crimes es, en cambio, una actividad tranquila en solitario para niños a partir de 8 años a los que les gustan los retos de ingenio y que leen con soltura, y está menos pensado para jugar en grupo.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Cat Crimes?
La edad indicada para Cat Crimes es a partir de 8 años. Un niño está preparado cuando lee con suficiente soltura para descifrar las pistas por sí mismo y le gusta empeñarse en un reto hasta resolverlo. Para niños que empiezan a leer, el juego todavía no es adecuado.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
La duración es flexible: cada tarjeta se puede resolver por separado. El juego está pensado para 1 persona, es decir, en solitario, aunque también se puede jugar con el apoyo de una o dos personas más.
¿Qué habilidades puede estimular Cat Crimes?
Puede estimular la lógica y la planificación. Ninguna pista revela por sí sola quién es el culpable; solo quien combina varias y descarta los sitios contradictorios llega a la meta. A eso se suma ponerse en el lugar del gato: la izquierda y la derecha se entienden desde su punto de vista.
¿Resulta Cat Crimes interesante también para los adultos?
Los adultos resuelven con facilidad las primeras tarjetas; las últimas tienen fama de ser realmente difíciles. Una reseña ve el atractivo sobre todo para los escolares, aunque los adultos pueden sumarse sin problema a resolver los casos con ellos.

