Así se juega
El tablero para colocar los dados muestra cuatro filas de colores con las casillas del 1 al 6. Según el número de jugadores, cada persona saca de la bolsa de seis a doce de los 24 dados. Al grito de «¡Ligretto start!», todos tiran a la vez y, con una sola mano, colocan en la fila de su color los dados que encajan, en orden ascendente y sin huecos. Quien llega tarde a colocar un dado vuelve a tirarlo; quien ya no puede colocar ninguno, vuelve a tirar todos los que le quedan. Quien termina primero grita «¡Ligretto stop!» y suma puntos por cada dado que les queda a los demás, que reciben puntos negativos. Tras tres rondas por persona, gana quien tiene más puntos.
Qué puede entrenar
Después de cada tirada hay que ordenar a toda velocidad: ¿qué dado encaja como el siguiente en su fila de color? Reconocer de un vistazo las caras de los dados, comparar a la vez el color y los puntos, seguir unas filas que los demás van cambiando sin parar: todo eso exige velocidad de procesamiento y atención dividida. Coger los dados con precisión con una sola mano mientras otras manos se cruzan requiere coordinación óculo-manual. Si alguien ha sido más rápido, la mano tiene que frenar en pleno movimiento. La planificación apenas tiene importancia.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 8 años con reflejos rápidos
- Niños a los que les cuesta esperar su turno
- Una partida frenética para cerrar la noche de juegos
Menos indicado para
- Niños que se bloquean con la presión de tiempo o con el ruido
- Amantes de la táctica: lo deciden la suerte con los dados y la rapidez
Nuestra conclusión
Ligretto Dados merece la pena para niños ágiles a partir de 8 años y como partida corta y frenética para cerrar una noche de juegos. Las reglas se explican rápido y, como solo hay que seguir cuatro filas, resulta más claro que el juego de cartas. Las reseñas están divididas: molestan el factor suerte, el ruido y los errores difíciles de controlar, y los amantes de la táctica no quedan satisfechos.
Para empezar con buen pie
- Aclarar antes de empezar: un dado solo se puede colocar en la fila de su color, solo en orden ascendente y solo con una mano.
- Antes de empezar, acordar jugar con honestidad, porque en pleno barullo los errores solo se pueden detectar en el momento.
- Aclarar: quien no puede o no quiere colocar ningún dado vuelve a tirar siempre todos los que le quedan, nunca solo una parte.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según el reglamento de Schmidt Spiele (edición de 2018), los componentes son un tablero, 24 dados de cuatro colores, cuatro cubiletes y una bolsa. A dos, cada persona recibe 12 dados; a tres, 8, y a cuatro, 6. Según Schmidt Spiele, el juego de Inka y Markus Brand deriva del juego de cartas Ligretto; según Luding y Wikipedia, es de 2009.
Qué dicen las reseñas
Reich der Spiele lo considera rápido y fácil de explicar; mantiene el frenesí del juego de cartas, pero es ruidoso y no llena una velada. Para Reich der Spiele, como los errores solo se ven en el momento, hace falta honestidad. Hall9000 lo ve más claro que el juego de cartas, con solo cuatro columnas, y destaca las reglas breves; apenas se controla a los demás, por ejemplo al girar dados. Cliquenabend ve mucho factor suerte: decide la rapidez, apenas la estrategia, y sirve para una ronda final de dados; lo califica de juego de nivel medio. Según das-spielen.de, Fairplay (n.º 90, enero de 2010) es muy crítica: según la revista, no hay influencia en la partida, y el reparto inicial al azar perjudica las mezclas de muchos colores.
En comparación
SET (a partir de 6 años, de 1 a 20 personas, unos 30 minutos) comparte con Ligretto Dados la duración y la percepción y la rapidez, y suma la lógica y la planificación y la flexibilidad; SET se centra en la búsqueda visual, el reconocimiento de patrones y la flexibilidad cognitiva, y Ligretto Dados pide velocidad de procesamiento, atención dividida y coordinación óculo-manual. Ninguno de los dos va bien a niños que se bloquean bajo presión de tiempo. Ligretto (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, unos 10 minutos) tiene las mismas áreas y exige las mismas tres capacidades. Ligretto Dados encaja con niños rápidos a partir de 8 años, con quienes no soportan esperar turno y como cierre frenético de una noche de juegos; convence menos a los aficionados a la táctica, porque deciden la suerte y la rapidez.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Ligretto Dados?
La edad indicada es a partir de 8 años. Están preparados los niños con reflejos rápidos a los que no les gusta esperar y que se desenvuelven bien en el barullo. Quien se bloquea con la presión de tiempo o con el ruido disfruta menos.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 20 minutos. Juegan de 2 a 4 personas a la vez, que compiten entre sí, y, según el número de jugadores, cada persona tira de seis a doce dados. Lo que decide es la suma de puntos tras tres rondas por persona.
¿Qué habilidades puede estimular Ligretto Dados?
Puede estimular la percepción y la rapidez, así como la motricidad fina. Hay que captar de un vistazo las caras de los dados y compararlas con el color y los puntos, y coger los dados con una sola mano exige precisión cuando otras manos se cruzan.
¿Es un juego ruidoso?
Sí. Todos tiran los dados a la vez, y las reseñas califican el juego de ruidoso; los cubiletes de plástico duro contribuyen a ello. Los niños que se bloquean con el ruido encajan peor aquí.

