Así se juega
Cada jugador coloca cuatro cartas boca abajo en fila y solo mira un momento las dos de los extremos. Los valores van del 0 al 9. En su turno, cada uno coge la carta boca arriba de la pila de descarte o roba del mazo, y puede cambiar una carta de número por una propia. Las cartas especiales permiten espiar, robar dos veces o intercambiar una carta con otro jugador. Quien está satisfecho da un golpe en la mesa: todos los demás juegan un turno más. Tras varias rondas, gana quien tiene la suma de puntos más baja.
Qué puede entrenar
Banda de Castores exige sobre todo memoria de trabajo, y en concreto actualizarla: cuatro posiciones, al principio dos valores conocidos, y cada cambio sobrescribe una posición. Si otro jugador cuela una carta con una carta de intercambio, lo que se sabía de esa posición deja de valer: probablemente la nueva carta es alta. Quien sabe lo que no sabe usa las cartas de espiar de forma deliberada. Cada turno exige comparar números; antes de dar el golpe en la mesa, se calcula la suma aproximada y se valora el riesgo de las cartas desconocidas.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 6 años que conocen los números hasta el 9
- Grupos de edades mezcladas: los adultos apenas tienen ventaja
- Partidas cortas en cualquier rato, también para dos
Menos indicado para
- Niños a los que les cuesta encajar la mala suerte al robar
- Grupos que buscan táctica e interacción
Nuestra conclusión
Banda de Castores merece la pena para niños a partir de 6 años que dominan los números hasta el 9 y para grupos de pequeños y mayores en los que los adultos no tienen una ventaja real. Las reglas se explican rápido, las rondas son cortas y la memoria tiene mucho protagonismo; con el título «Rat-a-Tat Cat», recibió en 1996 en Estados Unidos el Mensa Select. Sus límites son el gran peso de la suerte al robar y la escasa interacción.
Para empezar con buen pie
- Explicar pronto lo del golpe en la mesa: quien está satisfecho con sus cartas da un golpe en la mesa y, después, cada una de las demás personas juega un turno más.
- Decir de antemano que se juegan tantas rondas como personas participan (cuatro si se juega a dos); gana la suma total más baja.
- Con la carta de intercambio, procurar que nadie vea el anverso de las cartas: se cambia una carta propia boca abajo por la de otra persona.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Cada jugador coloca cuatro cartas boca abajo en fila y mira las dos de los extremos; según el reglamento de Amigo (versión 3.1, 2022), en su turno cambia una carta de número robada o boca arriba por una propia, o usa una carta especial. Quien da un golpe en la mesa concede a todos los demás un turno más; gana quien tiene la suma total más baja. Según Wikipedia, el juego procede de «Rat-a-Tat Cat», de Gamewright; Amigo lo publicó en 2002 como «Biberbande».
Qué dicen las reseñas
Hall9000 señala un factor suerte y una interacción más bien escasa, considera la corta duración adecuada para niños y ve exigida la memoria; un comentario de un lector ve a jóvenes y mayores con las mismas posibilidades. Cliquenabend considera que las reglas se explican rápido, pero señala mucha suerte y apenas interacción; según la página, con dos jugadores se juega sin problema. brettspielblog.ch lo describe como una entretenida variante del memory (juego de parejas) que exige buena memoria y algo de suerte. Sobre la edición francesa, scifi-universe lo considera rápido y apto para familias, pero muy dependiente del azar. Según Wikipedia, como «Rat-a-Tat Cat» el juego recibió en 1996 la distinción Mensa Select.
En comparación
Stone Age Junior (a partir de 5 años, de 2 a 4 personas, aprox. 15 minutos) comparte con Banda de Castores el área de la memoria, pero la combina con la lógica y la planificación; Stone Age Junior encaja con niños a los que les gusta recolectar y construir, y menos con niños mayores de primaria que buscan más profundidad. Cabo (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, aprox. 45 minutos) comparte con Banda de Castores las áreas de la memoria y de los números y el cálculo, añade el control de impulsos y encaja con familias a las que Banda de Castores ya les resulta demasiado sencillo; a los niños que aún no suman con seguridad, Cabo les va peor. Banda de Castores encaja con niños a partir de 6 años que conocen los números hasta el 9 y con grupos de edades mezcladas en los que los adultos apenas tienen ventaja; encaja menos con grupos que buscan táctica e interacción.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Banda de Castores?
La edad indicada para Banda de Castores es a partir de 6 años. Un niño está preparado cuando compara con seguridad los números del 0 al 9 y es capaz de recordar qué hay en sus cuatro posiciones. Quien encaja mal la mala suerte al robar disfruta menos.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 20 minutos. Juegan de 2 a 6 personas, que compiten entre sí, y a dos también funciona sin problemas; se juegan tantas rondas como personas participan (cuatro si se juega a dos), y gana quien tiene la suma de puntos más baja.
¿Qué habilidades puede estimular Banda de Castores?
El perfil de competencias indica la memoria, así como los números y el cálculo. Quien cambia una carta sustituye lo que recordaba de esa posición, y si alguien le cuela una carta desconocida con una carta de intercambio, lo que sabía de ella deja de valer. Antes de dar el golpe en la mesa, se calcula la suma aproximada.
¿Tienen ventaja los adultos?
Apenas. Según las reseñas, incluso los niños pueden plantar cara a los adultos, y en un testimonio a menudo gana el niño más pequeño. Lo que cuenta es una buena memoria y algo de suerte.


