Así se juega
Cada persona tiene delante cuatro cartas boca abajo (con valores de 0 a 13) y puede mirar dos de ellas una sola vez. En su turno, cada jugador cambia la carta superior del mazo o de la pila de descarte por una de las suyas, o bien descarta la carta robada del mazo. Si se roban del mazo y se descartan, las cartas 7 y 8 permiten mirar una carta propia; las 9 y 10, una ajena, y las 11 y 12, hacer un intercambio a ciegas. Quien cree ir en cabeza canta «Cabo» en lugar de robar; los demás juegan un turno más. Se juega hasta que alguien supera los 100 puntos; gana la suma más baja.
Qué puede entrenar
Cabo pone a prueba sobre todo la memoria de trabajo, que hay que actualizar sin parar: ¿qué valor hay en cada sitio, qué ha cambiado el último intercambio, qué mostraba la carta ajena? Antes de cantar, se calcula por encima la propia suma, incluidas las cartas desconocidas, y se valora el riesgo. Quien canta demasiado pronto sin ir en cabeza recibe puntos de penalización; esperar en lugar de cantar precipitadamente exige control de impulsos. De paso, se comparan y se suman valores.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 8 años a los que les gusta manejar números
- Familias para las que Banda de Castores ya resulta demasiado fácil
- Grupos en los que juegan juntos adolescentes y adultos
Menos indicado para
- Niños que todavía no suman con seguridad
- Quienes rehúyen la suerte y los intercambios malintencionados
Nuestra conclusión
Cabo merece la pena para niños de ocho años o más que manejan los números con seguridad y para familias que ya han superado Banda de Castores. Las reglas son sencillas, las rondas cortas y, según GeekDad, tras su aspecto infantil se esconde un reto intelectual. Sus límites son la dificultad para quien todavía no suma con seguridad, el azar y los intercambios malintencionados, que forman parte del juego, y la regla de volver a 50 puntos al llegar exactamente a 100, que alarga las partidas.
Para empezar con buen pie
- Insistir en que las acciones solo se activan con cartas que se roban del mazo y se descartan.
- Aclarar que una carta de la pila de descarte no se queda allí, sino que hay que cambiarla por una propia.
- Mencionar la penalización por cantar: quien dice «Cabo» sin tener la suma más baja recibe puntos de penalización, y después los demás juegan un turno más.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según Smiling Monster Games, la edición alemana es un juego de cartas de 2 a 5 personas a partir de 8 años, de unos 30 minutos; el objetivo es tener la puntuación más baja en las cartas que cada uno tiene delante. Los datos siguientes proceden de la web en inglés cabogame.com, no del reglamento de la edición alemana. Cada persona coloca cuatro cartas boca abajo y mira dos de ellas una sola vez. En su turno, cambia la carta robada por una propia o la descarta, como carta de acción o sin acción; en lugar de robar, puede cantar «Cabo», y entonces los demás juegan un turno más. Quien canta «Cabo» sin tener la suma más baja recibe puntos de penalización. La partida termina cuando alguien supera los 100 puntos; quien llega exactamente a 100 vuelve a 50. En el texto del reglamento original de 2010, Peek (7, 8) permite mirar una carta propia; Spy (9, 10), una ajena, y Swap (11, 12) cambia a ciegas una propia por una ajena. Según Wikipedia, el juego es de Melissa Limes y Mandy Henning (2010).
Qué dicen las reseñas
No consta ninguna reseña de la edición alemana. Father Geek analiza la primera edición y ve unas reglas sencillas con más estrategia de lo esperado; menciona la memoria, el cálculo y el riesgo. Father Geek lo considera bueno para contar y sumar; como crítica, señala que volver a 50 con exactamente 100 puntos alarga las partidas. Wired (GeekDad, enero de 2011) considera las reglas lo bastante profundas para ser un reto intelectual; en esencia, no es un juego infantil, aunque lo parezca.
En comparación
Banda de Castores (a partir de 6 años, de 2 a 6 personas, aprox. 20 minutos) comparte con Cabo las áreas de memoria y de números y cálculo, pero no incluye el control de impulsos. Hanabi (a partir de 8 años, de 2 a 5 personas, aprox. 25 minutos) tiene, como Cabo (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, aprox. 45 minutos), la misma edad mínima y el área de memoria; Hanabi admite una persona más y añade la cooperación y la lógica y la planificación.
Fuentes
- Smiling Monster Games: Cabo (página de la editorial, en alemán)
- Wikipedia (en inglés): Cabo (game)
- cabogame.com: reglas del juego (en inglés)
- rulespal.com: texto del reglamento de la edición original de 2010 (en inglés)
- Father Geek: Cabo (reseña de la primera edición, en inglés)
- Wired (GeekDad): Cabo (reseña, en inglés)
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Cabo?
La edad indicada para Cabo es a partir de 8 años. Un niño está preparado cuando suma con seguridad valores de 0 a 13, recuerda qué hay en cada sitio y sabe esperar en lugar de cantar «Cabo» precipitadamente. Quien rehúye el azar y los intercambios malintencionados disfruta menos.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 45 minutos, y una sola ronda, según una reseña, solo unos 5. Juegan de 2 a 4 personas, que compiten entre sí; la partida termina en cuanto alguien supera los 100 puntos, y gana quien tenga entonces menos.
¿Qué habilidades puede estimular Cabo?
El perfil de competencias indica la memoria, el control de impulsos y los números y el cálculo. Los niños recuerdan qué valor hay en cada sitio y estiman su suma total, incluidas las cartas desconocidas; quien canta «Cabo» precipitadamente sin ir en cabeza recibe puntos de penalización.
¿Es Cabo un juego infantil?
Tiene aspecto infantil, pero según GeekDad exige un esfuerzo intelectual. Otra reseña elogia unas reglas sencillas con más estrategia de lo esperado. A los demás jugadores se les puede tomar la medida por sus jugadas y por las cartas que eligen.



