Así se juega
Todos sostienen sus cartas al revés: solo se ven las manos de los demás. Entre todos hay que crear unos fuegos artificiales de cinco colores, cada serie del 1 al 5. Quien tiene el turno da una pista sobre todas las cartas de un color o de un número en la mano de otra persona («Estas dos son azules»), descarta una carta o juega una. Cada pista cuesta una ficha; descartar devuelve una. Con tres cartas mal jugadas se pierde la partida; si no, cuenta cada carta colocada, hasta un máximo de 25 puntos.
Qué puede entrenar
Hanabi exige sobre todo memoria de trabajo: quien oye «Tus dos cartas de la izquierda son unos» tiene que retenerlo durante varios turnos, relacionarlo con pistas posteriores y volver a ubicarlo después de robar. Igual de central es la toma de perspectiva: ¿qué sabe ya la otra persona y cómo interpretará mi pista? Precisamente esta capacidad de ponerse en la cabeza del otro convierte Hanabi en una piedra de toque para la investigación en inteligencia artificial. El razonamiento lógico hace falta al interpretar: ¿qué revela la pila de descarte y qué significa que nadie mencione mis cartas?
Especialmente indicado para
- Escolares concentrados a partir de 8 años a los que les gusta pensar
- Hermanos que normalmente juegan unos contra otros
- Grupos de edades mezcladas: también los adultos se ven exigidos
Menos indicado para
- Grupos inquietos: la concentración es obligatoria
- Quienes quieren charlar libremente mientras juegan
Nuestra conclusión
Hanabi merece la pena para escolares concentrados y para grupos de edades mezcladas que prefieren pensar juntos en lugar de jugar unos contra otros: el jurado elogió la combinación de colaboración, pistas y deducción, y también los adultos se ven exigidos. Sus límites son la exigencia de concentración y memoria, la cuestión de con qué rigor se tratan las insinuaciones y la recomendación del jurado, que lo sitúa a partir de 10 años.
Para empezar con buen pie
- Fijarse también en lo que no se dice: las pistas que no llegan y la pila de descarte revelan algo sobre las cartas propias.
- Al dar una pista, nombrar siempre todas las cartas de un color o de un número que haya en esa mano.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según Wikipedia, Hanabi incluye 50 cartas de cinco colores, del 1 al 5, ocho fichas de pista y tres de tormenta; las variantes añaden cartas multicolor. Hanabi es para 2 a 5 personas; según Wikipedia, las reglas dejan a cada grupo el rigor de la comunicación, y a dos cambia mucho. En Hall9000, una lectora lo ve más flojo a dos y otros la contradicen; brettspiele-report.de ve que la diversión crece con el número de jugadores. Hall9000 cita como regla casera poder preguntar en cualquier momento por las pistas ya recibidas.
Qué dicen las reseñas
El jurado del Spiel des Jahres, que premió Hanabi en 2013, ve en él una mezcla hasta entonces única de elementos cooperativos, comunicativos y deductivos, y constata que los grupos se compenetran mejor partida tras partida; él mismo lo recomienda solo a partir de 10 años. En Hall9000 se lee que cada grupo debe marcar sus límites en comentarios, gestos y tono de voz. Rezensionen für Millionen describe lecturas estrictas y laxas de la comunicación y ve que algunos grupos revelan más de lo permitido; brettspiele-report.de señala que las reglas de comunicación no siempre se respetan. Pöppelkiste recuerda que la falta de pistas también es información y que la pila de descarte permite deducir algo sobre las cartas propias.
En comparación
That’s not a Hat (a partir de 8 años, de 3 a 8 personas, unos 10 minutos) exige, como Hanabi, memoria de trabajo y toma de perspectiva, aquí al valorar si la vecina va de farol. That’s not a Hat convence menos a niños a quienes avergüenza equivocarse ante otros. Memoarrr! (a partir de 8 años, de 2 a 4 personas, unos 15 minutos) también exige memoria de trabajo, aquí al asociar imagen y lugar, además de flexibilidad cognitiva; convence menos a niños que llevan mal la eliminación temprana. Hanabi une además la memoria con la cooperación y con la lógica y la planificación, y encaja con escolares concentrados a partir de 8 años; es menos adecuado para grupos inquietos.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Hanabi?
La edad indicada para Hanabi es a partir de 8 años, aunque el jurado del Spiel des Jahres lo recomienda solo a partir de 10. Está preparado el niño que sabe concentrarse y retener pistas durante varios turnos. Quien quiere charlar libremente mientras juega no estará tan a gusto.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 25 minutos, y juegan de 2 a 5 personas, todas juntas. Entre todos forman unos fuegos artificiales de cinco colores, con un máximo de 25 puntos; con tres errores se pierde la partida. Con dos jugadores el juego cambia, y a algunos así les resulta menos atractivo.
¿Qué habilidades puede estimular Hanabi?
Puede estimular la memoria, la cooperación y también la lógica y la planificación. Una pista como «Estas dos son azules» hay que retenerla durante varios turnos, y hay que calcular qué sabe la otra persona y cómo interpretará la pista propia.
¿Están permitidas las insinuaciones?
Las reglas dejan en manos de cada grupo con qué rigor se tratan los gestos, los comentarios y el tono de voz. Según varias reseñas, cada grupo tiene que marcar el límite por sí mismo, porque en algunos se revela más de lo permitido.



