Así se juega
En la antigua Roma, cada jugador levanta su propio barrio con losetas. Quien tiene el turno mueve al patricio por un círculo hasta un grupo de losetas a su alcance y añade a su barrio la loseta que coge allí: los paisajes completados dan mercancías; los edificios terminados, por ejemplo, pan o una loseta extra. Al final de cada ronda se coloca un disco entre dos cartas de encargo vecinas; hay que cumplir las dos y, si no, cada carta no cumplida cuesta cuatro puntos. Tras cuatro rondas, gana quien tiene más puntos.
Qué puede entrenar
Carpe Diem exige planificación anticipada: cada loseta tiene que encajar ahora y, a la vez, dejar sitio libre para construir más adelante. La memoria de trabajo no pierde de vista los edificios a medio hacer, las mercancías que faltan y los encargos pendientes; el razonamiento espacial interviene al colocar las losetas con precisión en la cuadrícula. Si alguien se lleva la loseta deseada o la pareja de cartas prevista, hace falta flexibilidad cognitiva: adaptar el plan en lugar de aferrarse al anterior.
Especialmente indicado para
- Jugadores con experiencia en juegos familiares a partir de 10 años, mejor a partir de 12
- Familias que dan el paso hacia los juegos para expertos
- Veladas tranquilas de juegos de ingenio para dos o tres
Menos indicado para
- Niños que necesitan una temática viva
- Quienes llevan mal los puntos negativos
Nuestra conclusión
Carpe Diem merece la pena para familias con experiencia en juegos y con niños a partir de 10 años, mejor a partir de 12, a los que les gustan los retos de ingenio, preferiblemente en grupos pequeños. Su punto fuerte: mucha profundidad con unas reglas fáciles de aprender. Sus límites son la temática desvaída y los duros puntos negativos al final de cada ronda.
Para empezar con buen pie
- Practicar primero solo el desarrollo del turno: el patricio se mueve hasta un grupo de losetas a su alcance y la loseta elegida se coloca en el barrio. Eso limita la elección.
- Explicar las capacidades de los edificios con dos ejemplos en lugar de todas a la vez: el panadero da pan para moverse con más libertad; el artesano, una loseta extra.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Carpe Diem, de Stefan Feld, lo publicó Alea/Ravensburger para grupos de 2 a 4 personas; el jurado indica una edad a partir de 12 años y la editorial, a partir de 10. Para la duración, el jurado indica unos 75 minutos y Miniature Market, de 45 a 75 minutos. Según Miniature Market, la edición de 2021 tiene un nuevo diseño gráfico, reglas simplificadas y cuatro patricios de madera. Según Zatu, las losetas que se cogen no se reponen; según Board Game Quest, el pan permite moverse libremente.
Qué dicen las reseñas
El jurado del Spiel des Jahres nominó Carpe Diem al Kennerspiel des Jahres 2019 y elogia un rompecabezas de construcción urbana elegantemente compuesto, con planificación pero turnos rápidos y un ritmo inusualmente ágil para un juego para expertos. Board Game Quest elogia la profundidad de las decisiones, y Zatu, el buen reglamento, fácil de aprender; según Zatu, con cuatro jugadores la partida dura más y es más difícil planificar. Meeple Mountain y Board Game Quest critican la temática floja, el aspecto visual y la dura puntuación; Zatu, el diseño gráfico oscuro y poco legible y los símbolos parecidos.
En comparación
Harmonies (a partir de 10 años, de 1 a 4 personas, unos 30 minutos) comparte con Carpe Diem el área de lógica y planificación y exige, como Carpe Diem, planificación anticipada, razonamiento espacial y flexibilidad cognitiva; Harmonies también se puede jugar en solitario. El Dorado (a partir de 10 años, de 2 a 4 personas, aprox. entre 45 y 60 minutos) comparte el área de lógica y planificación y exige, como Carpe Diem, planificación anticipada y flexibilidad cognitiva. Carpe Diem encaja con jugadores con experiencia en juegos familiares a partir de 10 años, mejor a partir de 12, y con familias que están dando el paso hacia los juegos para expertos; encaja menos con niños que necesitan una temática viva o que llevan mal los puntos negativos.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Carpe Diem?
La edad indicada para Carpe Diem es a partir de 10 años, pero el jurado no lo recomienda hasta los 12. Está preparado quien ya conoce otros juegos de tablero, retiene varias cosas a la vez, como edificios a medio hacer y encargos pendientes, y encaja bien los puntos negativos.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura aproximadamente entre 45 y 75 minutos. Juegan de 2 a 4 personas, que compiten entre sí, y cada una construye su propio barrio. Con dos o tres personas la partida es más corta y más fácil de planificar; con cuatro se alarga más.
¿Qué habilidades puede estimular Carpe Diem?
Carpe Diem puede estimular sobre todo la lógica y la planificación: al colocar las losetas hay que tener en cuenta a la vez el presente y los turnos siguientes. Si otra persona se lleva justo la pieza que se esperaba, toca desechar el plan y volver a empezar.
¿Qué significan los puntos negativos?
Al final de cada ronda hay que cumplir a la vez dos encargos; cada uno que no se cumple cuesta 4 puntos. Las reseñas califican de dura esta puntuación, por lo que el juego es menos adecuado para los niños a los que las penalizaciones les quitan las ganas.



