Así se juega
En la lata metálica hay 55 cartas redondas con ocho símbolos cada una, como un ancla, un iglú o una mariquita. Dos cartas cualesquiera comparten exactamente un símbolo, idéntico en forma y color, aunque a menudo de distinto tamaño. En uno de los cinco minijuegos, todos dan la vuelta a su carta a la vez y buscan el símbolo que su carta comparte con la carta central, boca arriba; quien lo dice primero en voz alta se lleva la carta central. Otros consisten en deshacerse antes que nadie de las cartas o en pasárselas a los demás.
Qué puede entrenar
Dobble es sobre todo búsqueda visual: los ocho símbolos de la carta propia se comparan con los de la carta central hasta que aparece la pareja. La misma imagen aparece unas veces grande, otras pequeña y girada, y aun así hay que reconocer la forma. Todos buscan a la vez y cada segundo cuenta; cuando cambia la carta central, la búsqueda vuelve a empezar. A ello se suma nombrar bajo presión de tiempo: «trébol» tiene que salir al instante, y quien grita demasiado pronto se equivoca con facilidad.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 6 años a los que les gusta observar con atención
- Sala de espera, viaje en tren, vacaciones: pequeño y se explica enseguida
- Partidas rápidas en cualquier rato, también con los abuelos
Menos indicado para
- Niños que aún no van a primaria: para ellos existe Dobble Kids
- Niños que pierden las ganas enseguida con la presión de tiempo
Nuestra conclusión
Dobble merece la pena para observadores atentos a partir de 6 años y para partidas rápidas en la sala de espera, en el tren o en vacaciones, también con los abuelos. Su punto fuerte: reglas sencillas, una lata metálica resistente y diversión para todas las edades. Sus límites son unas cartas poco resistentes, la escasa táctica y una presión de tiempo que a algunos niños les resulta demasiado estresante.
Para empezar con buen pie
- Explicar de antemano que dos cartas cualesquiera tienen siempre exactamente un símbolo en común; tiene el mismo aspecto, pero puede ser de distinto tamaño.
- Jugar primero solo uno de los cinco minijuegos, por ejemplo aquel en el que se trata de reunir el mayor número de cartas, y probar los demás más adelante.
- Para resolver disputas, acordar que cuenta quien nombra primero el símbolo.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según las reglas en inglés de Zygomatic, Dobble tiene 55 cartas con ocho símbolos cada una; dos cartas comparten siempre exactamente un símbolo, igual en forma y color, y solo el tamaño puede variar. Las reglas presentan cinco minijuegos en los que todos juegan a la vez; en uno gana quien reúne más cartas y en otro, quien se deshace antes de todas las suyas. Según la Wikipedia en alemán, las cartas redondas vienen en una lata metálica, y hay versiones Kids más sencillas.
Qué dicen las reseñas
Cliquenabend considera las reglas claras desde el primer momento, el juego bueno para cualquier rato y para viajes, la lata resistente pero las cartas muy finas; según la reseña, no exige estrategia. Según Cliquenabend, entre los niños tuvo una acogida desigual: a algunos el estrés les resultó excesivo. Reich der Spiele lo considera rápido de explicar e ideal para la consulta del médico y el tren; según la reseña, la lata metálica cabe en cualquier bolso y los símbolos atraen a pequeños y mayores, aunque las diferencias de tamaño dificultan la búsqueda. Las opiniones de usuarios en Ludovox consideran las reglas muy accesibles y el juego apto para todos los públicos; critican las cartas frágiles y, en una de ellas, la escasa motivación a largo plazo.
En comparación
Mysterium Kids: El tesoro del Capitán Bu (a partir de 6 años, de 2 a 6 personas, aprox. 20 minutos) comparte con Dobble el área de la percepción y la rapidez, pero la completa con la cooperación en lugar del lenguaje: hay que escuchar con atención, y al final el equipo cuenta las estrellas en común; como la pandereta puede sonar fuerte, encaja peor con los momentos tranquilos. Speed Cups (a partir de 6 años, de 2 a 4 personas, aprox. 15 minutos) comparte también el área de la percepción y la rapidez y exige, como Dobble, velocidad de procesamiento, además de razonamiento espacial y coordinación óculo-manual. A quienes son sensibles al ruido, Speed Cups les va peor, porque los vasos repiquetean y la campana suena en cada ronda. Dobble encaja con niños a partir de 6 años a los que les gusta observar con atención y con partidas cortas en cualquier rato, también con los abuelos; encaja menos con los niños que aún no van a primaria; para ellos existe Dobble Kids.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Dobble?
La edad indicada para Dobble es a partir de 6 años. Un niño está preparado cuando reconoce los símbolos aunque cambien de tamaño o estén girados y sabe nombrarlos bajo presión de tiempo. Para niños que aún no van a primaria existe la variante Dobble Kids.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 15 minutos. Juegan de 2 a 8 personas, que compiten entre sí en cinco minijuegos en los que todos buscan a la vez. En uno de ellos, se lleva la carta central quien primero dice en voz alta el símbolo común.
¿Qué habilidades puede estimular Dobble?
Puede estimular la percepción y la rapidez, así como el lenguaje. El mismo símbolo puede aparecer con distinto tamaño o girado, y aun así hay que reconocerlo y nombrarlo al instante; quien grita antes de tiempo falla con facilidad.
¿Es Dobble un juego estresante?
Todos buscan a la vez y el tiempo apremia; entre los niños, el juego tuvo una acogida desigual, y para algunos la presión era excesiva. Apenas hace falta táctica: lo que cuenta es la rapidez.



