Así se juega
Dieciocho piezas adherentes del bosque (manzanas, hojas, setas) se colocan boca abajo sobre la mesa. Por turnos, se hace rodar sobre ellas la pelota de pelusa con cara de erizo y se recoge lo que se queda pegado o se da la vuelta. Cada pieza permite avanzar un paso a una casilla contigua con el mismo motivo; con cinco piezas o más, el erizo no puede moverse. En la carrera, cuando alguien llega a la casa del erizo, se termina de jugar la ronda, y gana quien esté allí entonces. En el modo cooperativo, un erizo común huye del zorro, que avanza dos casillas tras cada movimiento del erizo.
Qué puede entrenar
Lo esencial es la dosificación: si la pelota rueda con demasiada timidez, apenas se pega nada; si rueda sin control sobre las piezas extendidas, se juntan fácilmente cinco, y el erizo se queda parado. Los niños ajustan dirección e impulso, lo que exige coordinación óculo-manual y control de la fuerza. Después toca asociar: ¿qué pieza encaja en la casilla siguiente y en qué orden? Lo que se queda pegado solo se puede controlar en parte: aguantar turnos sin avanzar forma parte del juego.
Especialmente indicado para
- Niños de infantil a partir de 4 años a los que les gusta hacer rodar cosas
- Familias que juegan juntas contra el zorro
- Hermanos de distintas edades, gracias a las reglas adicionales
Menos indicado para
- Niños que llevan mal los turnos sin resultado
- Niños mayores que buscan profundidad estratégica
Nuestra conclusión
Erizos, ¡a rodar!, Kinderspiel des Jahres 2020, merece la pena para niños de infantil a partir de 4 años y sus hermanos mayores: la pelota de pelusa con cara de erizo entusiasma, tanto en la carrera como en el modo cooperativo. Sus puntos fuertes son las reglas sencillas, las reglas adicionales para jugadores avanzados y las piezas del tablero, que se pueden colocar de nuevo cada vez. Sus límites son los turnos sin avance, que fastidian a algunos niños, y la poca profundidad estratégica para los mayores.
Para empezar con buen pie
- Antes de empezar, mostrar que cada pieza equivale exactamente a un paso hacia una casilla vecina con el mismo dibujo, y que con cinco piezas o más el erizo se queda parado.
- Para niños con experiencia, las instrucciones proponen reglas adicionales, como hacer rodar la pelota con la mano menos hábil o con los ojos cerrados.
- Para variar, montar de nuevo el camino con las piezas del tablero, que se pueden usar por las dos caras.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según Piatnik, Erizos, ¡a rodar! está pensado para que jueguen de 1 a 4 personas a partir de 4 años. Según las instrucciones de Piatnik, la caja incluye una pelota de pelusa con cara de erizo adherente, siete piezas de tablero reversibles, cuatro erizos, un zorro y 18 piezas adherentes del bosque. En la carrera, la ronda se juega hasta el final, y ganan todos los que están en la casa del erizo. En el modo cooperativo, todos llevan un erizo común; el zorro avanza dos casillas tras cada movimiento del erizo y gana si lo alcanza. Este modo también se puede jugar en solitario.
Qué dicen las reseñas
El jurado del Spiel des Jahres (premio alemán al juego del año) premió el juego como Kinderspiel des Jahres 2020 y lo describe como un juego de habilidad con un toque táctico. Destaca la original idea de la pelota de tenis convertida en erizo con piezas de velcro y una historia emocionante en cada partida, cooperativa o competitiva. Boardgamemonkeys considera la mecánica sencilla, ingeniosa y fácil de entender, y atribuye la rejugabilidad a las piezas modulares del tablero. Según mit80.de, el autor de la reseña no ha visto a ningún niño que no se entusiasmara con el erizo de pelusa; los niños de cuatro años pueden participar, y los de primaria juegan de forma más táctica. Reich der Spiele lo considera rápido de explicar y califica la pelota de pelusa de idea atractiva para los niños. En Francia figuró en 2020 en la lista de nominados al As d’Or en la categoría Jeu de l’Année Enfant.
En comparación
El Frutal (a partir de 3 años, de 1 a 8 personas, aprox. 10 minutos) comparte con Erizos, ¡a rodar! la motricidad fina y la cooperación, y encaja como primerísimo juego de reglas para niños de tres años. Animal sobre animal (a partir de 4 años, de 2 a 4 personas, aprox. 15 minutos) tiene la misma edad que Erizos, ¡a rodar! y también pone en juego la motricidad fina; además, Animal sobre animal suma la lógica y la planificación, y Erizos, ¡a rodar!, la cooperación. Erizos, ¡a rodar! encaja con familias que juegan juntas contra el zorro, y menos con niños a los que les cuesta encajar los turnos en los que no avanzan.
Fuentes
- Piatnik: Speedy Roll (página del producto)
- Piatnik: instrucciones de Speedy Roll (PDF)
- Boardgamemonkeys (reseña)
- Spiel des Jahres: Speedy Roll, Kinderspiel des Jahres 2020
- mit80.de (reseña)
- Reich der Spiele (reseña)
- Wikipedia (en alemán): Speedy Roll
- Wikipedia (en alemán): As d’Or – Jeu de l’Année – Nominierungen
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Erizos, ¡a rodar!?
La edad indicada para Erizos, ¡a rodar! es a partir de 4 años. Está preparado el niño que hace rodar la pelota con delicadeza y encaja los turnos sin resultado; con los más pequeños, conviene empezar por el modo cooperativo.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 20 minutos. Juegan de 1 a 4 personas: unas contra otras en una carrera hasta la casa del erizo, o todas juntas contra el zorro en el modo cooperativo, que también se puede jugar en solitario.
¿Qué habilidades puede estimular Erizos, ¡a rodar!?
Erizos, ¡a rodar! puede estimular la motricidad fina y la cooperación. Quien empuja la pelota con demasiada suavidad apenas recoge piezas; quien la hace rodar con demasiada fuerza llega enseguida a cinco piezas, y el erizo se queda parado. En el modo cooperativo, todos llevan juntos un erizo hasta la casa antes que el zorro.
¿Y si un niño lleva mal los turnos sin resultado?
Cuántas piezas se quedan pegadas a la pelota solo depende en parte de quien juega, y algunos turnos no dan nada. En el modo cooperativo, todos llevan juntos al erizo, de modo que nadie compite solo contra los demás.



