Así se juega
En el centro está la supercarta: Bandido en su celda, de la que salen cinco o seis túneles según la cara. Cada jugador tiene en la mano tres cartas de túnel alargadas. Por turnos, se añade una a la red de túneles y se roba otra; cada carta tiene que encajar exactamente por todos sus lados. Algunas ramifican el pasadizo; otras lo cierran con un callejón sin salida. Está permitido deliberar en común, pero no enseñar ni describir las cartas. Si todas las salidas quedan cerradas antes de que se acaben las cartas, gana el equipo.
Qué puede entrenar
Cada jugada plantea un problema espacial: ¿encaja la carta por todos sus lados, girada o colocada de través? ¿Y dónde queda un hueco en el que ya no cabe nada? A ello se suma la planificación anticipada: las reglas advierten de las cartas que dejan un túnel abierto para siempre. Los niños practican llevar la cuenta de las salidas abiertas y no colocar una bifurcación solo porque encaja (control de impulsos). Como las cartas de la mano permanecen ocultas, hay que expresar las intenciones con palabras.
Especialmente indicado para
- Niños a partir de 6 años que prefieren jugar en equipo antes que unos contra otros
- Equipos de padres e hijos o una partida en solitario en cualquier rato
- Vacaciones y visitas: caja de tamaño bolsillo
Menos indicado para
- Quien busca control en lugar de suerte con las cartas
- Mesas pequeñas: la red de túneles ocupa mucho espacio
Nuestra conclusión
Bandido merece la pena para equipos de padres e hijos y para niños a partir de 6 años a los que les gusta pensar juntos, también como partida en solitario en cualquier rato. Las reglas se explican en pocas frases, la caja cabe en cualquier bolso y, según la editorial, es su juego más vendido. Sus límites son el factor suerte al robar, la frustración tras varias derrotas y el gran espacio que necesita la red de túneles.
Para empezar con buen pie
- Aclarar de antemano la regla de comunicación: se puede deliberar en común, pero no enseñar ni describir las cartas.
- Para más dificultad, pasar a la cara de la supercarta con seis salidas; el grado de comunicación permitido también influye mucho en la dificultad.
- Colocar preferentemente cartas que reduzcan las salidas abiertas; son delicadas las cartas que hacen que un túnel ya no se pueda cerrar.
En detalle
Variantes y número de jugadores
Según el reglamento de la edición analizada, en Bandido juegan de 1 a 4 personas de 6 a 99 años, y el juego consta de 69 cartas y la supercarta. La editorial prevé también partidas en solitario, que Board’s Eye View considera quizá demasiado fáciles. La dificultad depende también de la supercarta: Board’s Eye View considera fácil la cara de cinco túneles, y más difícil la de seis. Casual Game Revolution subraya que también la cara fácil supone un reto. Opinionated Gamers no encontró Bandido demasiado difícil con adultos y, por eso, jugó sin ponerse de acuerdo.
Qué dicen las reseñas
Board Game Quest señala que Bandido se explica en unos 30 segundos y que, en la edición que analizó, la caja tiene más o menos el tamaño de una baraja. Como crítica, señala que el juego depende mucho del azar y ocupa mucho espacio en la mesa. Meeple Mountain describe un juego familiar ligero, fácil de aprender y de transportar. Para Geschichtenwolke, Bandido es bastante difícil de ganar y hay que saber aguantar la frustración. Brettspielbox elogia que las reglas se expliquen en tres frases, pero menciona el alto factor suerte al robar y la frustración tras varias derrotas. Brettspielblog.ch describe las cartas alargadas, con callejones sin salida y bifurcaciones, y considera las reglas breves y sencillas.
En comparación
Magic Maze Kids (a partir de 5 años, de 2 a 4 personas, aprox. de 15 a 25 minutos) exige, como Bandido, coordinación en equipo y planificación anticipada. Magic Maze Kids encaja con niños que disfrutan buscando juntos el camino por el laberinto, pero supone menos reto para escolares mayores. Dorfromantik: El juego de mesa (a partir de 8 años, de 1 a 6 personas, aprox. de 30 a 60 minutos) comparte con Bandido el razonamiento espacial, la planificación anticipada y la coordinación en equipo. Dorfromantik: El juego de mesa va bien con niños a los que les gusta pensar con calma y con dúos de padres e hijos durante muchas veladas, y menos con quien busca rapidez o competición. Bandido sirve más bien para un cuarto de hora libre, también en solitario, y para las vacaciones: en la edición analizada, la caja es de tamaño bolsillo.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se recomienda Bandido?
La edad indicada para Bandido es a partir de 6 años. Un niño está preparado cuando sabe colocar las cartas de modo que coincidan por todos sus lados y sabe encajar los reveses, porque varias derrotas seguidas pueden frustrar. Quien prefiere tenerlo todo bajo control disfrutará menos, porque las cartas que se roban también influyen en el resultado.
¿Cuánto dura una partida y cuántas personas pueden jugar?
Una partida dura unos 15 minutos. Juegan de 1 a 4 personas, todas juntas contra Bandido; también es posible una partida en solitario. Se gana si todas las salidas quedan cerradas antes de que se agote el mazo.
¿Qué habilidades puede estimular Bandido?
El perfil de competencias indica la cooperación, así como la lógica y la planificación. Como nadie puede enseñar sus cartas, los niños tienen que decir lo que pretenden hacer, y practican llevar la cuenta de las salidas abiertas en lugar de colocar enseguida cualquier bifurcación que encaje.
¿Cuánto espacio ocupa Bandido?
La caja es de tamaño bolsillo, pero la red de túneles crece mucho más allá de la caja y exige una mesa amplia: la supercarta va en el centro de una mesa grande. En una mesa pequeña, el espacio se queda corto.



