★ 4,2Can't Stop
Combinar bien los dados y avanzar por hasta tres rutas, aunque quien sigue tirando con demasiada codicia pierde todo el turno. Un clásico para sopesar riesgos.
Los números y el cálculo empiezan mucho antes del primer cuaderno de matemáticas: comparar cantidades, contar, ordenar números de menor a mayor, calcular mentalmente. Comparar longitudes y estimar las posibilidades de ganar también forma parte de las matemáticas. Y quien calcula mentalmente retiene los resultados intermedios en la memoria de trabajo.
Los juegos de mesa hacen que los niños repitan a menudo los mismos pasos de razonamiento, con un objetivo claro y con la reacción de los demás jugadores. En un estudio suizo, niños de infantil que durante ocho semanas jugaron, guiados por sus docentes, a juegos de cartas y de tablero sobre cantidades y números progresaron más que un grupo de comparación que siguió la rutina habitual de clase.
A partir de 6 años, en Halli Galli se suman frutas y se toca el timbre cuando hay exactamente cinco iguales; en Banda de Castores, cada uno intenta que su suma de puntos sea baja. A partir de 8, en Lobo 77 se va sumando en voz alta; en Piko Piko se asegura o se arriesga la suma de los dados, y en The Game Quick and Easy se colocan cartas entre todos en orden ascendente y descendente. ¡Toma 6! exige colocar números hasta el 104 en filas.
Elige un rango de números que suponga un reto para tu hijo sin desanimarlo. Un factor suerte da una oportunidad real de ganar también a los niños que todavía calculan más despacio. Quien se bloquea con la presión de tiempo hará mejor en empezar con un juego tranquilo o cooperativo que con Halli Galli.
★ 4,2Combinar bien los dados y avanzar por hasta tres rutas, aunque quien sigue tirando con demasiada codicia pierde todo el turno. Un clásico para sopesar riesgos.
★ 4,2¿Exactamente cinco frutas iguales? ¡Al timbre! El clásico de reflejos por excelencia, que de paso puede entrenar la percepción de cantidades.
★ 4,0Quien coloca la sexta carta se lleva la fila: lógica numérica, olfato para el riesgo y la deliciosa alegría de ver caer a los demás.
6+★ 3,9Dar la vuelta a las cartas y golpear como un rayo cuando sale la imagen correcta: un bullicioso juego de cartas y de reflejos para toda la familia.
Elección de la redacciónTodos juegan cartas a la vez: hace falta el valor de la carta superior más o menos su número. Cálculo mental ágil bajo presión de tiempo.
Elección de la redacción
6+★ 3,9Mantener bajas las propias cartas boca abajo: quien olvida qué hay en cada sitio se hunde con sus propios cambios.
Elección de la redacción
8+★ 3,8Mantener lo más bajas posible las propias cartas boca abajo, cambiar con astucia y cantar «Cabo» en el momento justo: memoria y farol se dan la mano.
Elección de la redacción
7+★ 4,2Combinar bien los dados y avanzar por hasta tres rutas, aunque quien sigue tirando con demasiada codicia pierde todo el turno. Un clásico para sopesar riesgos.
Elección de la redacción
6+★ 4,2¿Exactamente cinco frutas iguales? ¡Al timbre! El clásico de reflejos por excelencia, que de paso puede entrenar la percepción de cantidades.
Elección de la redacción
8+★ 3,7Jugar una carta tras otra y decir la suma en voz alta: quien llega a 77 o más, o a un número capicúa, pierde una ficha.
Elección de la redacción
6+★ 3,9Echar cartas y sumar en voz alta: quien llega justo a 10 se lo lleva todo. Un ágil juego de números para el cálculo mental.
Elección de la redacción
10+★ 4,0Iniciar expediciones a dos y colocar cartas en orden creciente, pero cada expedición iniciada debe recuperar antes sus 20 puntos de coste. Un duelo emocionante.
Elección de la redacción
8+★ 3,9Tirar los dados, calcular y jugársela: ¿seguir tirando o asegurar el gusano? Valoración del riesgo con un punto adictivo.
Elección de la redacción
8+★ 3,9Todos juntos contra el mazo: colocar todas las cartas, en orden ascendente o descendente. Se puede hablar, pero sin decir números.
Elección de la redacción
8+★ 4,0Quien coloca la sexta carta se lleva la fila: lógica numérica, olfato para el riesgo y la deliciosa alegría de ver caer a los demás.
Elección de la redacción
12+★ 3,8Construir una red eléctrica, pujar por centrales y comprar recursos con astucia: un exigente clásico de los juegos económicos para amantes de la estrategia.
12+★ 4,0Ampliar la propia taberna, atraer clientes y combinar con habilidad cartas y dados: un juego de desarrollo accesible con un engranaje que no deja de crecer.
8+★ 4,0Apilar losetas de números: quien construye más alto puntúa más. Un ingenioso juego espacial de colocación sin tablero, solo con la cabeza.
8+★ 4,2¿Coger la carta o pasarla pagando una ficha? Sumar lo menos posible: un juego de riesgo minimalista con una profundidad sorprendente.
Elegir cartas, colocarlas en tres filas y hacer puntuar los jardines en flor: sencillez elegante y un fino cálculo del momento oportuno.
10+★ 4,2Enviar trabajadores a la Edad de Piedra, reunir recursos y construir cabañas: una forma accesible de iniciarse en la estrategia de desarrollo.
14+★ 3,8Dirigir una carpintería: conseguir madera, serrar, encolar y cumplir encargos con precisión. Un elaborado rompecabezas de dados para jugadores expertos.
Aquí están todos los juegos de nuestra colección que hemos asignado al área de desarrollo Números y cálculo: desde juegos a partir de 6 años hasta el juego de cartas con números que llegan al 104. Cada uno tiene su propia reseña en esta web, con el desarrollo de la partida y el perfil de competencias. Las edades indicadas son las de las editoriales.
Los juegos complementan la práctica, pero no sustituyen las clases. En un estudio, niños de familias con pocos ingresos que aún no iban a primaria jugaron durante aproximadamente una hora a un sencillo juego de tablero con números. Después contaban, comparaban y reconocían los números mejor, y seguían haciéndolo nueve semanas más tarde. El mismo juego con colores en lugar de números no produjo ninguna mejora. Un análisis de 18 estudios sobre este tipo de juegos de tablero con números encontró, en conjunto, un efecto pequeño. Así que, para practicar los números de forma específica, conviene elegir juegos en los que de verdad aparezcan números.
Los niños de infantil ya juegan con longitudes y cantidades. Recitar hasta diez todavía no es saber contar: en un estudio con niños de dos a cuatro años, muchos respondían a «¿Cuántos hay?» con el último número contado, sin haber entendido cómo funciona contar. Entre los seis y los ocho años, los niños aprenden a situar los números hasta el 100 de manera uniforme en una recta numérica. En esta selección, Halli Galli y Banda de Castores están indicados a partir de 6 años.
Bastante. Quien calcula mentalmente retiene resultados intermedios en la memoria de trabajo, por ejemplo la suma acumulada en Lobo 77 o los valores de las cartas boca abajo en Banda de Castores. En Halli Galli se suma la inhibición: no mover la mano cuando hay cuatro o seis frutas. En un estudio, la memoria de trabajo, la inhibición y la flexibilidad cognitiva se relacionaban, cada una por separado, con el rendimiento en matemáticas de los niños. Son relaciones: no demuestran que un juego mejore la nota de matemáticas.
Los juegos son práctica, no un apoyo específico. En el estudio suizo con niños de infantil, los que partían de un nivel bajo tendieron a progresar más con un programa de entrenamiento estructurado que sin él, y los que partían de un nivel alto, más con los juegos que con el entrenamiento. Si las dificultades persisten, habla con sus maestros en el colegio. En casa son adecuados los juegos con factor suerte o los cooperativos, en los que nadie pierde solo. Y deja que tu hijo siga contando desde el número en el que está, en lugar de empezar de nuevo por el uno: así, en un estudio, niños de infantil aprendieron más con un juego de tablero de números.