★ 4,2Memoarrr!
Un memory (juego de parejas) para jugadores avanzados: solo se pueden descubrir cartas que coincidan con la anterior, y quien falla queda eliminado.
Los juegos de memoria son algo más que aprender de memoria. Ponen a prueba sobre todo la memoria de trabajo: retener información en la cabeza y trabajar con ella, por ejemplo, recordar qué carta está en cada sitio y actualizar lo memorizado después de cada intercambio. Retener algo durante un momento ya está al alcance de niños muy pequeños. En cambio, mantener varias cosas a la vez en la cabeza o reordenarlas se desarrolla despacio: desde la etapa de infantil hasta la adolescencia, el rendimiento de la memoria de trabajo aumenta de forma constante. Hacia los siete años, su organización y las estrategias para recordar ya se parecen a las de los adultos.
Los juegos de mesa ofrecen para ello ocasiones de práctica por niveles. Lo más sencillo es memorizar una imagen durante un momento, como en BrainBox Imágenes. En Stone Age Junior hay que recordar qué esconden las losetas boca abajo. Se vuelve más exigente cuando lo memorizado cambia continuamente: en La escalera encantada, los fantasmas cambian de sitio; en Banda de Castores y Cabo, las cartas boca abajo; en That's not a Hat, los regalos pasan boca abajo de mano en mano. En Hanabi se retienen las pistas de los demás durante varias rondas; en Mastermind y Ricochet Robots se combinan mentalmente las respuestas obtenidas y las secuencias de movimientos.
Al elegir, lo que cuenta es un reto adecuado: el juego debe exigir sin desbordar y volverse más difícil con el tiempo. Para empezar son adecuadas las partidas cortas con poco que recordar. Los juegos de farol como That's not a Hat añaden emoción a la mesa; en Hanabi, que es cooperativo, todos ganan o pierden juntos.
★ 4,2Un memory (juego de parejas) para jugadores avanzados: solo se pueden descubrir cartas que coincidan con la anterior, y quien falla queda eliminado.
★ 4,0Diez segundos para memorizar y, luego, responder preguntas: juego de memoria en formato de bolsillo.
Descifrar el código secreto de colores: deducción en estado puro con el clásico juego de lógica para dos.
6+★ 3,9Mantener bajas las propias cartas boca abajo: quien olvida qué hay en cada sitio se hunde con sus propios cambios.
Elección de la redacción
4+★ 4,0Diez segundos para memorizar y, luego, responder preguntas: juego de memoria en formato de bolsillo.
Elección de la redacción
8+★ 3,8Mantener lo más bajas posible las propias cartas boca abajo, cambiar con astucia y cantar «Cabo» en el momento justo: memoria y farol se dan la mano.
Elección de la redacción
8+★ 3,9Cada jugador ve las cartas de los demás, pero no las suyas: unos fuegos artificiales cooperativos para la memoria.
Elección de la redacciónDescifrar el código secreto de colores: deducción en estado puro con el clásico juego de lógica para dos.
Elección de la redacción
8+★ 4,2Un memory (juego de parejas) para jugadores avanzados: solo se pueden descubrir cartas que coincidan con la anterior, y quien falla queda eliminado.
Elección de la redacción
8+★ 4,0Amebas a la fuga: los dados indican cuál se busca, y el camino hasta ella sigue unas reglas retorcidas.
Elección de la redacción
10+★ 3,9Llevar robots a su destino con el menor número de movimientos: se deslizan hasta chocar con un obstáculo. Un reto de ingenio para todos a la vez.
Elección de la redacciónNombrar una verdura, sorber o decir «Hmmm»: quien se equivoca o tarda más de tres segundos se lleva todas las cartas jugadas.
Elección de la redacción
7+★ 4,0Descubrir números ocultos y reunir tres iguales: gana quien afina la memoria y se atreve a probar. Una idea de juego sencilla y con chispa.
Elección de la redacción
6+★ 3,9Tirar los dados y atrapar a toda velocidad el disco cuyo color y número muestran: un trepidante juego de percepción y reflejos.
4+★ 4,2Subir la escalera encantada con las figuras, pero, cuando los fantasmas las cubren, hay que recordar quién es quién. Un clásico juego de memoria para niños.
6+★ 4,2Llevar juntos al león Leo a la peluquería a tiempo: recordar el camino oculto y vigilar el reloj. Juego cooperativo sobre la percepción del tiempo para niños.
Memorizar un dibujo y después colorearlo de memoria, bien y lo más rápido posible: memoria, rapidez y motricidad fina en un solo juego.
5+★ 3,6La versión infantil: memorizar losetas, reunir mercancías y construir la primera cabaña propia. Memoria y planificación ya antes de primaria.
8+★ 3,9Pasar regalos boca abajo y recordar qué hay en cada sitio: quien miente puede ser descubierto. Un pequeño juego de memoria y faroles con su punto de malicia.
Aquí están todos los juegos de nuestra colección que hemos asignado al área de desarrollo Memoria. Cada uno tiene su propia reseña en esta web, con el desarrollo de la partida y el perfil de competencias. Las edades indicadas son las de las editoriales y van desde los 4 años (BrainBox Imágenes, La escalera encantada) hasta los 10 (Ricochet Robots).
La memoria de trabajo mantiene información disponible en la cabeza durante un momento para poder trabajar con ella. Es más que la simple memoria a corto plazo: no solo se retiene, sino que se reordena, se calcula o se actualiza lo memorizado. Los niños la necesitan, por ejemplo, para el cálculo mental o cuando tienen que retener una instrucción de varios pasos. En La escalera encantada, después de cada cambio de sitio de los fantasmas hay que saber dónde está escondida la figura propia.
Hay juegos de memoria sencillos ya para niños a partir de 4 años. Retener algo durante un momento ya está al alcance de niños muy pequeños; en cambio, mantener varias cosas a la vez en la cabeza y modificarlas se desarrolla despacio y sigue madurando hasta la adolescencia. En esta selección, La escalera encantada y BrainBox Imágenes están indicados a partir de 4 años; Stone Age Junior, a partir de 5, y Banda de Castores y Sopa de Bichos, a partir de 6. Los juegos en los que lo memorizado cambia continuamente, como Cabo, That's not a Hat o Hanabi, las editoriales los recomiendan a partir de 8 años.
Nadie puede prometerlo. Es cierto que las funciones ejecutivas, entre las que está la memoria de trabajo, guardan relación con el rendimiento en lectura y en cálculo. Pero un metaanálisis sobre programas de entrenamiento de la memoria de trabajo encontró sobre todo avances a corto plazo en tareas de memoria parecidas; no se transfirieron de forma convincente al cálculo ni a la lectura de palabras. Por eso, los juegos de memoria son sobre todo una bonita ocasión para jugar juntos y, de paso, practicar la memoria, y no un programa de aprendizaje.
Haz la tarea más pequeña: empieza con un juego de una franja de edad menor o, al principio, forma equipo con tu hijo. Un buen juego exige sin desbordar y solo se vuelve más difícil poco a poco. Fíjate también en el momento: con falta de sueño o estrés, precisamente estas capacidades son las primeras que se resienten. Jugar tiene que ser divertido y no parecer un examen.